
Estamos en la época contemporánea, justo después de la Gran Revelación: los vampiros existen y han decidido mostrarse en sociedad, lo que será perfectamente posible gracias al descubrimiento de los japoneses de la sangre sintética, llamada True Blood, que satisface las necesidades de alimentación de los no-muertos.
Pero la sociedad se encuentra dividida entre los que desean la integración y los que no. Y esto no es prerrogativo del hombre; también los vampiros luchan entre sí por el derecho a vivir en paz o a seguir alimentándose de forma tradicional.
Las consecuencias no tardan en aparecer: extremistas puritanos enfrentados a "follavampiros", miedo versus excitación. Y el mercado clandestino de la droga más poderosa: V, sangre de vampiro. Mucho más brillante que el LSD, más excitante que la coca, más salvaje que la Viagra. Pero a cambio...
La acción transcurre en el Sur de los EEUU. Sookie Stackhouse (Anna Paquin) es una camarera muy especial: tiene la capacidad de leer las mentes de las personas que la rodean. Pero cuando llega al pueblo el vampiro Bill Compton (Stephen Moyer), un soldado desaparecido en la Guerra de Secesión, las cosas cambian para ella. La mente de Bill es absolutamente impermeable a su don.
Allan Ball (A dos metros bajo tierra, American Beauty) vuelve a apostar para la HBO por una serie de calidad.
La serie se basa en la saga de novelas de Charlaine Harris The Southern Vampire Mysteries . Una colección de novelas sobre Sookie y su don y las criaturas sobrenaturales que la rodean.
Los personajes se mueven entre el cinismo y el humor, el deseo y la repulsión, el amor y el sexo y el fanatismo más acérrimo. Y todo eso complicado con un asesino en serie.
La HBO puja de nuevo por el entretenimiento inteligente. La integración de los vampiros es la excusa para mostrarnos una vez más la miseria de la condición humana. Fijáos bien en la presentación: dice mucho de lo que vamos a ver a continuación.
¡Ah! Y me encanta la canción de los créditos: I wanna do bad things with you.
¡Pues claro que sí! Jajajajajaja
¿Quieres oirla?




