
Siempre me ha gustado el título de esa canción: gente feliz, radiante, derrochando alegría, capaz de alumbrar a su alrededor.
Me gusta pensar que yo solía ser así: Adoraba reirme, ser el centro y la causa de las risas de los demás, provocar la sonrisa cómplice o la carcajada franca, convertirme en payaso por un minuto provocando la euforia contagiosa de la que tanto y tanto gozaba, ser libre de pasiones o preocupaciones...
Hace mucho que no estaba bien, pero hoy incomprensiblemente me he descubierto bailando y sonriendo sin motivo aparente.
¿Cuál ha sido la causa? No lo sé.
Es curioso, porque cuanto menos hay de mí paradójicamente más llena de optimismo me siento, más completa.
De momento, he decidido hacer algo radical:
Adiós a los viejos lastres que me anclaban a un pasado que no se repetirá.
Adiós a aferrarse al sueño de una esperanza efímera.
Adiós a la complacencia inútil que no sirve para nada.
Se acabó atesorar viejas reliquias. Adiós a las decpeciones.
Bienvenida la nueva Eli, despojada ya de todo conflicto, preparada para continuar viviendo, gozando, siendo yo misma tal como me gusta recordarme...Renovada.
No lo sabía, pero hace tiempo que lo tengo decidido.
¡Precaución! ¡Allá voooy!
Y esta vez estoy dispuesta a apurar la vida al máximo...
Por lo menos, hasta que me vuelva a dar el siguiente ataque de melancolía ;-)
P.S. ¡Me encanta este video!
¿Quieres oirla?.