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jueves, 25 de diciembre de 2008

Carta Triste de Navidad


Querido Papá Noel:
Me pegunto si tú sabes lo que significa sentirse solo y abandonado. Si alguna vez las personas te han hecho daño cuando nadie quiere hablar contigo. Si se han reido de tí porque no te gusta jugar a lo mismo que juegan los demás.
Quiero pedirte un favor. Me gustaría que le escribieras a los Reyes Magos una carta por mí y que les digas que este año no necesito regalos, sino un amigo con el que poder hablar y no sentirme tan sola.
Estoy segura de que a tí te harán más caso.
Muchas gracias.
M.


Esta carta me ha roto el corazón.
M tiene 11 años, un coeficiente intelectual destacado y sufre aislamiento y maltrato en el colegio.
M es introvertida, muy inteligente y un poco infantil.
A los tres años ya sabía leer y siempre la recuerdo sentada en un sillón, abstraida y con un libro en las manos. A los cuatro, estudiaba inglés. A los ocho, solfeo.
Ha tratado de integrarse en el colegio, pero el sistema no favorece a las personas diferentes. La apatía de los profesores agrava el problema y las cosas han llegado a un punto en el que M ha lanzado un grito de ayuda.

Afortunadamente mi niña cuenta con una familia increible, con un puñadito de amigos extraescolares y con la esperanza del cambio.

Sé que esto pasará; muchos hemos vivido maltrato infantil en uno u otro grado y somos legión los que hemos salido indemnes.
Pero saber que un niño sufre...

martes, 23 de diciembre de 2008

Anaïs en Collage


“Yo soy todas las mujeres de mis novelas, pero además soy otra mujer que no aparece en ellas. He tenido que escribir. He tenido que escribir sesenta volúmenes de mi diario, hasta este momento, para poder contar algo en mi vida. Al igual que Oscar Wilde, en mi obra sólo puedo volcar mi arte, y en mi vida, mi genio. Mi vida es imposible contarla. Cambio con el transcurso de los días, cambian mis designios, mis conceptos, mis interpretaciones. Soy una serie de estados de ánimo y de sensaciones. Interpreto un millar de papeles. Y lloro cuando descubro que otros los interpretan por mí. Desconozco mi yo verdadero. Mi obra es meramente un extracto de esa vasta y profunda aventura. Creo un mito y una leyenda, una mentira, un cuento de hadas, un mundo mágico, y al propio tiempo creo otro universo que se desmorona diariamente y me hace que me sienta como si siguiese los pasos de Virginia Woolf. He intentado no ser neurótica ni romántica ni destructiva sino, quizá, todas y cada una de esas cosas disfrazadas".

"Es imposible que me hagan un retrato a causa de mi movilidad. No soy fotogénica a causa de mi movilidad. La paz, la serenidad y la integración son algo desconocido para mí. Mi clima habitual es la ansiedad. Escribo del mismo modo que respiro, de una manera natural, fluida, espontánea, bajo el impulso de un aluvión que me desborda, pero no como un sustituto de la vida. Me interesan más los seres humanos que la literatura; tengo más interés en hacer el amor que en escribir; me interesa más vivir que emborronar papeles. Me interesa más llegar a ser una obra de arte que crearla. Soy más interesante que lo que escribo. En relación con las demás cosas, yo estoy mejor dotada. No confío en mí misma y, en cambio, tengo una gran confianza en los demás. El amor me es más necesario que los alimentos. Incurro en deslices y errores, y a menudo desearía estar muerta. Al salir del fuego es probablemente cuando adquiero una apariencia más diáfana. Siempre penetro en el fuego y, al salir de él, estoy mucho más viva".


"Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres: una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones porque ellas son la debilidad, la impotencia, la desesperación y presenta al mundo sólo una sonrisa, impetu, curiosidad, entusiasmo, interés".

"Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré al mundo. Me adapto a mí misma".


"Escribí, viví y amé como Don Quijote, y el día de mi muerte diré: “Disculpadme, todo fue un sueño”. Y entonces, ojalá encuentre a alguien que me replique: “No lo creas; todo fue verdadero, absolutamente verdadero".


Amén.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Let's Snow


Ayer me descubrí cantando mientras decoraba el árbol.
¡Cuantísimos recuerdos me trae esta canción!
Cuando todos éramos felices, cuando aún no conocíamos el miedo ni el dolor, cuando todos éramos uno de verdad,las canciones de navidad todavía tenían Magia.

Y ahora, quiero compartir con vosotros un poco de esta Magia cuyos rescoldos aún logran calentarme el corazón.
Sed felices.


lunes, 15 de diciembre de 2008

True Blood


Estamos en la época contemporánea, justo después de la Gran Revelación: los vampiros existen y han decidido mostrarse en sociedad, lo que será perfectamente posible gracias al descubrimiento de los japoneses de la sangre sintética, llamada True Blood, que satisface las necesidades de alimentación de los no-muertos.

Pero la sociedad se encuentra dividida entre los que desean la integración y los que no. Y esto no es prerrogativo del hombre; también los vampiros luchan entre sí por el derecho a vivir en paz o a seguir alimentándose de forma tradicional.
Las consecuencias no tardan en aparecer: extremistas puritanos enfrentados a "follavampiros", miedo versus excitación. Y el mercado clandestino de la droga más poderosa: V, sangre de vampiro. Mucho más brillante que el LSD, más excitante que la coca, más salvaje que la Viagra. Pero a cambio...

La acción transcurre en el Sur de los EEUU. Sookie Stackhouse (Anna Paquin) es una camarera muy especial: tiene la capacidad de leer las mentes de las personas que la rodean. Pero cuando llega al pueblo el vampiro Bill Compton (Stephen Moyer), un soldado desaparecido en la Guerra de Secesión, las cosas cambian para ella. La mente de Bill es absolutamente impermeable a su don.


Allan Ball (A dos metros bajo tierra, American Beauty) vuelve a apostar para la HBO por una serie de calidad.
La serie se basa en la saga de novelas de Charlaine Harris The Southern Vampire Mysteries . Una colección de novelas sobre Sookie y su don y las criaturas sobrenaturales que la rodean.

Los personajes se mueven entre el cinismo y el humor, el deseo y la repulsión, el amor y el sexo y el fanatismo más acérrimo. Y todo eso complicado con un asesino en serie.
La HBO puja de nuevo por el entretenimiento inteligente. La integración de los vampiros es la excusa para mostrarnos una vez más la miseria de la condición humana. Fijáos bien en la presentación: dice mucho de lo que vamos a ver a continuación.
¡Ah! Y me encanta la canción de los créditos: I wanna do bad things with you.
¡Pues claro que sí! Jajajajajaja

¿Quieres oirla?

jueves, 11 de diciembre de 2008

La Edad...¡uf! de la Inocencia


Ayer el Clon renunció a su mítica melena y , cual Sansón vencido, entregó su presente a los dioses.
Harto ya de coleteros, gorro de quirófano insuficiente, horquillas y champús con mamoneos de suavizantes antienrredos, volvió al look de hombre tranquilo, de nuevo más Clon que nunca.

Y yo, viendo lo apuestísimo que ha quedado, confieso que he tenido la gran tentación de romper con todo y realizar el cambio radical de mi vida. Aunque mis motivos no tiene nada de altruistas.
Me explico:

Ayer volvió a ocurrirme. Y no es la segunda o la tercera vez que me pasa, no. Ya han sido incontables.
No sé cómo me las apaño (tendré que dar las "gracias" a esos pequeños cabrones de las tabas) que siempre me tocan a mí las abuelitas más problemáticas.
Generalmente no me importa. Adoro a los viejos (y esto lo dice una que se dormía la siesta en clases de Geriatría por considerarlas un coñazo infumable) y suelo tener paciencia y cariño pa dar y regalar...hasta que comienzan a indagar.
Y no se crean que son sutiles, oiga: la CIA debería aprender técnicas de interrogatorio de ellas.
Edad, descendencia, tiempo de trabajo, ficha policial...TODO te lo sacan en un angustioso minuto en el que, impotente, no sabes cómo escaquearte.
Pero aún no ha llegado La Pregunta.....................................
-¿Estás casada?
Porque yo tengo un hijo solterito de 50 años y tú serías ideal para él.

¡¡¡AAAAAAAAAGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHH!!!
¡¡¡LO DIJOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

¿Pero es que acaso tengo un imán?
¡Dios! No basta con que siempre sea yo la que escoja el tonto del pueblo para hacer el espectáculo. Que sea yo la que siempre elija esa viejita del eccema sospechoso en la cola del médico para contarle sus penas mientras no para de sobarle el brazo. Que siempre sea yo la tonta a la que en la cola del super el imberbe del Bollicao pida permiso pa colarse y pagar, con sus siete colegas de premio...

No. No basta. Por lo visto debo de tener no sólo cara de buena, sino también de tonta rematada.
Así que lo del piercing en la ceja, el pincho en las orejas y los pelos morados comienza a parecerme la mejor idea de mi vida

viernes, 5 de diciembre de 2008

Bloggus Interruptus


Pido perdón por el carácter caprichoso de la plantilla de mi blog, que de vez en cuando me hace alguna que otra jugarreta.

Sé que nadie ha podido dejar comentarios, pero no ha sido intencionado.
El error está subsanado gracias al interés de una buena amiga.
Así que todo el que lo desee seguirá siendo tan bienvenido como antes, como siempre.

¡Vamos! Os estoy esperando ;-)

jueves, 4 de diciembre de 2008

Cosas de Mujeres



Hacía casi seis meses que no tenía uno de esos días "nuestros" con mi amiga Fide, mi estupenda y queridísima amiga. Salvando los meses de vacaciones y mi obligada baja por la fractura del dedo, se imponía urgentemente retomar la vieja costumbre de almorzar juntas, tomar café en un sitio selecto y ponernos al día de nuestras cosas. ¡Dios! Cómo echaba de menos el ritual.
Así que sin excusas ni razones cambiamos nuestros planes y al fin nos vimos.

Esta vez me apetecía homenajearla como se merece, así que en vez de salir a probar sitios nuevos me lié la manta a la cabeza y la invité a comer a casa.
Mucho arriesgaba, ya que Fide es cantidad de pija con las cosas de comer, herencia por otra parte de un exmarido que la moldeó a su antojo cual Pigmalión pero del que aprendió sobre el noble arte del mantel.
Afortunadamente la materia prima no iba a ser un problema ya que sé cómo buscarme la vida para adquirir productos de primera calidad. Pero la elección del menú me quitaba el sueño:
¿Con qué sorprenderla?

Una cosa que tenía clara es que no se trataba de emular a ningún Ferrán Adriá ni de inventar maravillas exóticas, sino de tratar de agasajarla con buena comida de elaboración casera.
Cuando tuve eso claro me tranquilicé un poco: ya no necesitaba salir urgentemente a por un "deconstructor de sardinas" ni un "pulverizador de gazpacho fondué" ni tan siquiera por un "positronador de huevos perigordinos". No, mis viejas sartenes y cacerolas de toda la vida me servirían.

Y como siempre, las musas me pillaron mirando al celeste. Un buen tirón de orejas metafórico seguido de un capón inspirador me mostraron el menú perfecto.
Así que ni corta ni perezosa ésto es lo que serví:

Entrantes:
-Gratinado de queso de cabra con cebolla caramelizada al aroma de Pedro Ximénez.
-Ibéricos.

Primer plato:
-Rehogado de habitas tiernas con calamares en su tinta.

Plato principal:
Rodaballo a la plancha con guarnición de patatas panaderas y calabacines.

Postre:
-Pastel ruso. El auténtico de Vicente Ascaso.
-Trufas al brandy.

Los más puristas se echarían las manos a la cabeza, pero Fide y yo somos bebedoras de tinto y no tenemos ningún reparo en escoger un buen caldo incluso para el pescado, así que la elección perfecta fue un Coto de Imaz reserva del 2001.

¿Os he dicho que estoy a plan? Toc, toc, hora de recordarlo.

Por supuesto, lo más divertido de almorzar juntas es la sobremesa.
Esa es la hora de sincerarnos, de despacharnos a gusto y formar equipo para plantarle cara al mundo, a los hombres, al trabajo y a las responsabilidades.
Nos contamos los planes inmediatos -¿Te vas a París? Que bien. Yo tengo en mente Budapest y el reino magiar-, lo que nos hacen sufrir los hombres, la moda -monérrimos los zapatos que llevas ¿Son de fuera?-, los libros que nos prestamos -¡oys! que me ha gustado Stieg Larsson-, las últimas pelis -nenis, ayer fui a ver Apaloosa, la nueva del tío ese que te gusta tanto...Viggo Mostensen (aunque para no faltar a la verdad mi amiga lo llama Rigor Mortis. Ignoro el motivo)-, los regalitos que nos vamos guardando -mira, un imán que te he traído de Madeira. Y yo te he encontrado la agenda de Maitena.
En fin...ni más ni menos que lo que dos buenas amigas que se aprecian mucho hacen y deshacen juntas para tratar de mejorar el Mundo un poquito cada vez.

¡Ah! Se me olvidaba. El capuccino me supo a gloria.

Para la próxima, cita en un balneario urbano.
¡Eso sí que va a ser memorable!

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Wallander y Yo


Los que mejor me conocéis sabéis que uno de mis autores más favoritos es Henning Mankell, el sueco que ha hecho un verdadero placer de la novela negra. Director del Teatro Nacional de Mozambique y casado con la hija de Ingmar Bergman.
Su personaje más emblemático es el inspector Kurt Wallander, un hombre maduro,desencantado de la vida, capaz de ver más allá de la fachada que la gente muestra.
Wallander asiste sin juzgar al cambio que se opera en la sociedad sueca tal como él la conoció. Es un estoico amante de la ópera capaz de adaptarse mal que le pese al abandono del tradicional estado de bienestar sueco con una relación bastante disfuncional con su ex, su padre y su hija.
Además Mankell lo ha dotado de una característica que lo hace aún más cercano al lector: Wallander es diabético y ha sufrido un susto en forma de ataque al corazón.

Hace tres o cuatro años se realizó una serie de trece capítulos con las aventuras del inspector, que fue interpretado por el actor Krister Henriksson.

Ahora la BBC acaba de estrenar otra serie de tres capítulos (de momento) de noventa minutos cada uno, coproducida y protagonizada por Kenneth Branagh -¡muchas gracias por el chivatazo, Ro!- quien se ha declarado un ferviente admirador del autor sueco al que parece ser que conoció en un acto homenaje al director Ingmar Bergman.
Los episodios adaptados han sido Sidetracked, Firewall and One Step Behind.







¿Cuánto tendremos que esperar para verla en España?
De momento, y para los más impacientes, Amazon ha anunciado ya la venta del dvd que saldrá el 26 de Diciembre.

(Edito para poner el siguiente enlace:
Ver la serie
Para los más impacientes.)

sábado, 29 de noviembre de 2008

Miedo y Dolor


Dando mi acostumbrado paseo con visita de cortesía incluida por algunos de los blogs de la gente que más me gusta me topé con una definición de Chusa sobre la felicidad: es la ausencia de enfermedad en las personas que amamos.

Y yo, que he conocido reiteradamente y de primerísima mano lo que es el dolor por el sufrimiento y la pérdida de un ser amado, he recordado las palabras de C.S. Lewis que escribió como principio de su obra "Una pena observada":
Nunca me habían dicho que la pena podía parecerse tanto al miedo...

Lewis escribió cuatro cuadernos como una forma de desahogar su pena por la muerte de la que fue su esposa durante cuatro años y que sucumbió a un cáncer terminal.
Algunos estudiosos del autor han querido encontrar en esta obra propaganda cristiana.
Y yo no sé si están bien encaminados, pero la verdad es que no me importa. Porque tantas y tantas veces he cogido las palabras de Jack (como gustaba que le llamaran sus amigos) y las he hecho mías, apaciguando el temor y la pena interminables que siguen a la pérdida de alguna vida cercana.

Siempre he tratado de no sentir autoconmiseración. Y creo que puedo decir con orgullo que he sido fuerte. Mi rol de sostén familiar no me ha concedido muchas oportunidades de derumbarme, y las escasas ocasiones en que he perdido el norte he recuperado rápidamente la lucidez.

Ahora una ligera inquietud está rondándome. No se trata del temor sano por pequeñas cuestiones de salud, física o espiritual, sino la percepción de un nuevo dolor del que no sé si seré capaz de recuperarme íntegra.
Quizá esté abusando de las creencias premonitorias (aunque no sería la primera vez que las veo venir), o a lo mejor sólo es una forma de prepararme para lo que a la larga es inevitable, pero tengo un dolor en el corazón.

Por lo pronto, he propuesto grandes planes para estas navidades. quiero disfrutar y hacer que disfruten. Y si fuera la última reunión de todos sin excepción que la recordemos no sólo con dolor, sino también con la felicidad que da saber que el amor que se da también es correspondido.

jueves, 27 de noviembre de 2008

No te Detengas


No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...


¿A que es mucho mejor que cantar "Akuna Matata"?

Este es uno de mis poemas favoritos de W. Withman, con el que comparto no sólo esperanza, optimismo y vocación sino también efemérides. La cual, por cierto, he podido descifrar gracias a una de esas páginas encontradas por la red capaces de diseccionarnos basándose en nuestros núnmeros personales.
Así que ahí va el toque de frivolidad de hoy;
Por si alguien tiene curiosidad:
Birthday calculator

lunes, 24 de noviembre de 2008

Maniac Monday


¡Joder!
Hay días en los que una no debería levantarse de la cama.
¡Buah! De nada sirve correr, ni los planes, ni los buenos propósitos. Desde el desayuno, sabía que hoy iba a ser uno de "esos Lunes".
¿Por qué siempre Lunes? ¿A cuenta de qué?

Normalmente no me quejo. Además, suelo ser bastante estoica con lo que me toca en suerte (en eso me parezco a mi abuelo, cordobés de pro y como tal buen senequista) pero me subleva que los malévolos diosecillos decidan divertirse a mi costa.
Las tabas no me han sido hoy propicias. Y no hay sacrificio carnal o moral que aplaque el ansia de hacer travesuras de mis desalmadas divinidades. El astrágalo siempre tiene la última palabra.

¡Hummmm! A lo mejor si les propongo un trato...

Va a ser que los dioses sí que juegan a los dados.
¡Que levante la mano quien se crea a salvo!




¿Quieres oirla?

viernes, 21 de noviembre de 2008

Mercy


Una vez me contaron un cuento...


-Si me quieres, atravesarás rios, montañas y desiertos y me traerás el don más precioso y extraño del mundo.

Tardó cien días y cien noches; pasó hambre, frio, sed y soledad. Pero encontró la más bella mariposa de alas como joyas refulgentes para satisfacer a su amada.



-Si me quieres, subirás a los cielos y bajarás a los infiernos y pronunciarás mi nombre.

Y en ambos lugares trataron de hacerlo olvidar el nombre de su amada. Pero él consiguió salir invicto.



-Si me quieres, vivirás mil vidas y morirás mil muertes, y en todas y cada una de ellas tu corazón me pertenecerá.

Y se consumía y renacía cada vez porque su corazón no era suyo.


Pero llegó el gran día:
-Si me quieres, ámame.

Y él, dando media vuelta se alejó.
-¡Espera! -dijo ella- ¿Porqué?
-Te amé con el alma, con el cuerpo, con el corazón. Soporté penas, tormentos y frustraciones por tí. Y en tu soberbia y vanidad dejaste de mostrar compasión y evitarme un solo día de sufrimiento.
Tú no eres la mujer que merezco.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Campo de Espinos


Tenía dieciséis años, se llamaba Juani y era lo más bonito que Eduardo había visto en su vida.
Nunca se había fijado mucho en las chicas del instituto, pero una mañana la vio caminado delante de él, cruzando por delante de su coche, preciosa, seductora, con ese movimiento cuasi felino que hacía que desde entonces se le secara la boca al pensar en ella.
Pasaban juntos una hora al día en la clase de Filosofía, pero Juani comenzó a notar su interés y la forma en que su mirada la seguía constantemente.
La irritación dio paso a la curiosidad y una tarde, al salir del recinto, lo abordó.
Tímidamente al principio, un poco más segura después, Juani tanteaba el terreno tratando de descifrar la expresión de Eduardo.
Al principio había esperado con cortés atención; cuando empezó a darse cuenta de las intenciones de ella su boca comenzó un rictus de disgusto.Pero al suplicarle ella que la acompañara hasta casa no pudo negarse: estaba oscuro y el barrio no era de los mejores de la ciudad.

El corazón de Eduardo saltaba en su pecho; sabía que lo que estaba haciendo no estaba bien, pero aún peores era las cosas que pasaban por su cabeza. Y podía buscarse un problema: ella era menor de edad y él un profesor de Filosofía de cuarenta y dos años y tremendamente infeliz en su matrimonio. Pero el tener una esposa a la que odiaba, Berta, adicta al bingo y a la Paroxetina no le daba justificación para seducir a una alumna.

Juani estaba en una nube: se sentía hermosa, se sentía audaz, se sentía ADULTA en resumen. Aún no se podía creer que estuviera en el coche del profe de Filosofía del que más o menos todas sus amigas andaban enamoriscadas. Eduardo poseía esa serena placidez del hombre culto, ese atractivo del maduro que aparenta estar de vuelta de todo y del que él era absolutamente ignorante, lo que lo hacía aún más deseable.

Su romance se convirtió en una tortura para Eduardo; anhelaba complacerla y su felicidad sólo era completa cuando ella era feliz. Pero Juani comenzó a desear más y más...
Al principio fueron pequeños caprichos materiales, pero eso ya no bastaba. Quería una relación completa, madura y abierta, algo que él no podía ofrecerle.Y comenzó a exigir.
Lo esperaba a la salida de todas sus clases, se sentaba en el capó de su coche con aire posesivo y desafiante para quien se atreviera a mirarla juzgándola, marcaba el número de su móvil aún en las ocasiones en las que sabía que era inoportuna y empezó a introducir en la cabeza de Eduardo el germen de una idea peligrosa: ella quería que se fugaran juntos.
A pesar de la resistencia de él, ella notaba cómo iba socavando su voluntad, cómo insistiendo estaría a punto de culminar su aspiración. Y por fin podría abandonar aquel barrio de mierda.

Una noche recibió un SMS de su móvil:
-Prepara un macuto. Te recojo en una hora en la puerta del instituto.


Nunca volvieron a verla por el barrio. Dejó de ir a clase y Eduardo, convertido en el hazmerreir de unos y objeto de piedad de otros, se transformó en la ruina del hombre que una vez había sido. Mientras en su casa Berta- mil euros y una amenaza imposible de ignorar- fumaba y reía en su venganza.

El azar no se portó muy bien con Juani. Vagó por las principales capitales tratando de obtener éxito en alguna frustrada ilusión de cantante de éxito. Robó, vivió en la calle y tonteó con el peligro de la seducción del largo consuelo artificial de la química.
Ahora malvive poniendo copas en un pub de noche y de telefonista de telemercadotecnia durante diez horas al día.
Han pasado trece meses pero no hay un sólo día en que, más o menos a la hora de la siesta, llame a casa de la zorra que la obligó a huir. Ruin represalia para un acto que la apartó de lo que ella creía que más amaba.


(Con el permiso de doña Charlotte y todo el respeto del mundo)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

I Feel Pretty


Siempre he sido muy atentamente lo que vosotros, mis amigos, me decís en las entradas de vuestros blogs. Todas y cada una de ellas me maravillan o me conmueven, porque todas os acercan a mí de una manera u otra.
Y aunque a veces tarde en responderos o incluso no tenga ocasión de hacerlo, no dejo de asomarme discretamente a vuestros rinconcitos al que tan generosamente me habéis invitado.
Cuando me devuelve la cortesía de la visita, me hacéis tan feliz que en mi tonta vanidad me gusta pensar que también a vosotros os agrada lo que quiero contar.

A los viejos amigos, a los que acaban de incorporarse, a los que siento perdidos- aunque espero que no sea para siempre- y sobre todo a ti, que estás necesitando un instante de risas, un homenaje; algo que te haga sentir bien.
¡Y que se mueran los feos!

I feel pretty, Oh so pretty,
I feel pretty and witty and bright,
And I pity Any girl who isn't me tonight.
I feel charming,
Oh so charming,
It's alarming how charming I feel,
And so pretty
That I hardly can believe I'm real.
See the pretty girl in the mirror there:
Who can that attractive girl be?
Such a pretty face, Such a pretty dress,
Such a pretty smile, Such a pretty me!
I feel stunning
And entrancing, Feel like running and dancing for joy,
For I'm loved
By a pretty wonderful boy!


¿Quieres oirla?

domingo, 9 de noviembre de 2008

Un Ramito de Violetas

Cada nueve de Noviembre...



Feliz cumpleaños, allá donde estás.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Winter is Coming


Cuentan las leyendas que Hades, dios del inframundo, se enamoró y secuestró a Perséfone, hija de Zeus y Démeter, para hacerla su esposa. Zeus le ordena a Hades que la devuelva y se la entregue a Deméter,su madre, diosa de la tierra y la fecundidad. Sin embargo, Hades engaña a Perséfone y le hace comer un grano de granada del Tártaro, con lo que queda encadenada al submundo para siempre.
Pero Zeus, que según algunas malas lenguas fue cómplice de su hermano en el rapto, se apiada de Démeter que ha abandonado la tierra buscando a su hija provocando la muerte de todo lo que es fértil y lozano, y ordena que Perséfone pase la mitad del año con su madre. La alegría de la madre-tierra es tan grande que todo vuelve a florecer.

El invierno, tradicionalmente se asocia con el aumento de los desequilibrios emocionales. La falta de luz solar inhibe la formación de neurotransmisores lo que lleva a un estado de tristeza y melancolía.
O eso dicen...

Para mí el invierno comienza cuando aspiro el olor de los puestos de castañas asadas.
Ese olor que me hace evocar las tardes de mi infancia, los deberes en la mesa camilla, el colacao calentito y la alegría de las descaradas botas de agua de chillones colores.
Adoro el color del crepúsculo cuando se encienden todas las luces, el reflejo de los escaparates en la humedad del suelo, el frío estimulante, el brillo hipnótico de las chimeneas,la sensación de expectativa frente a algo que se renueva.
Algo en mi interior me hace sentir bien, la serena placidez de saber que por fin he encajado.
Y arrebujada en el edredón escribo mis secretos en el vaho de la ventana.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Por qué lo llaman Amor cuando quieren decir...Eso



Escuchaba esta mañana en la radio las declaraciones de una asamblea de hombres contra la violencia de género justo cuando el marido de una paciente se acercaba a pedir algo. Y señalando con la cabeza al emisor se jactaba de no haber tenido nunca necesidad de poner una mano encima a su legítima.
Es cierto que parece una buena persona y que se preocupa de la salud de su esposa. Pero no entiendo que pueda imponer su criterio, gustos o necesidades apoyado por una ley, costumbre o religión.

Incluso dentro del supuesto amparo de una institución que vela por la seguridad de las personas, hay muchísimas ocasiones en las que las enfermeras nos vemos impotentes para evitar situaciones que perjudican a las mujeres.
No hace falta levantar una mano para herir: algunas veces basta con obligarlas a ejercer lo que su derecho de hombres les reclama.
Y que da lo mismo que la paciente tenga fiebre, vomite o sea portadora de una sonda vesical. El derecho marital no espera.

Aún me encuentro en situaciones en las que tratan de prohibirme lavar a una mujer, para evitar que pierda el "olor a hembra". Aún tengo que pelear con alguna paciente tratando de hacerle ver que el encaje rojo no es lo más adecuado para ir a hacerse una prueba diagnóstica, pero es que "es lo que a mi marido le gusta". Aún lucho en vano por intentar que una enferma tenga una ingesta adecuada cuando a su señor esposo no le parece bien y la surte de presuntos nutrientes para la fertilidad. Pero sobre todo aún me hierve la sangre cuando veo a una paciente durmiendo sobre una manta en el suelo porque el amo tiene que descansar en la cama hospitalaria.

Lo más triste de todo no es que se resignen, sino que muchas lo hacen de buen grado.
Cuando todos los servicios de salud del mundo ofrecen una carta de derechos de los enfermos que les garantice su dignida como persona ¿quién protege a estas víctimas?

viernes, 31 de octubre de 2008

La estación de la Calle Perdido


Muchas veces he tenido este libro en las manos, tentada de añadirlo a mi colección.
Reconozco que a priori soy bastante compulsiva para algunos géneros literarios y la ciencia ficción es uno de aquellos a los que no me puedo resistir.
Sin embargo con esta novela de China Miéville dudaba; a pesar de haber sido la ganadora del premio Arthur C. Clark del 2001 la crítica no era demasiado benevolente con ella.
Pero ¿desde cuando me han importado a mí las opiniones ajenas?

Así que aquí está, y ahora no soy capaz de dejar de leer.
Tengo que reconocer que algunas de las críticas eran bastante objetivas y decían la verdad: quizá un número más reducido de páginas hubiera favorecido la novela. También es cierto que algunas tramas quedan un poco desflecadas y que otras son un poco lineales. Sin embargo, la fuerza del lenguaje compensa lo demás.

Miéville, que bebió de las fuentes de la literatura fantástica de los 70 y 80, retrata en Nueva Crobuzon una ciudad gemela al Londres victoriano de finales del XIX impregnada de exotismo y con referencias destacables a los mitos egipcios, los alienígenas, variedad de razas antropomórficas y los juegos de rol.

En ella encontramos a Isaac Dan der Grinembulin, científico todoterreno y mercenario al mejor postor encargado de conseguir que Yagharek, el garuda, hombre-pájaro, vuelva a volar tras haber perdido sus alas.
Mientras tanto una horrible amenaza se cierne sobre la ciudad-estado, que lleva mil años gobernada por el Parlamento y su brutal milicia.


Miéville, que nació en Londres y a quien sus padres hippies pusieron el nombre de China por su significado en cockney de "amigo", cultivó la política además de su aficción por la literatura. Es miembro de la British Socialist Workers Party, una organización trotskista. Fue candidato para la Cámara de los Comunes del parlamento británico en las elecciones generales de 2001 dentro de la Socialist Alliance, aunque no logró escaño. Se hizo marxista en la universidad, insatisfecho con las interpretaciones de los acontecimientos histórico-políticos por parte de postmodernistas y feministas. Ha encabezado un buen número de manifestaciones a las puertas del mismísimo parlamento y participa ocasionalmente en el blog "Lenin's Tomb", donde firma sus artículos como "China".

sábado, 25 de octubre de 2008

Nunca es Lupus




Llega el Otoño y aparte de las hojas caducas, el color rojo y dorado y la vuelta a los corticoles vuelven al la pantalla casera las nuevas temporadas de las series que nos mantienen pegados al sofá flipando cual chute de lisérgico.

Y yo que soy una viciosa aburrida, porque hace tiempo que dejé las adicciones carnales, necesito mi dosis semanal (ayns, ojalá fuera diaria) de patadón en las tripas.

Y ahora que me he ventilado en un mes las cinco temporadas completas de A dos metros bajo tierra (imperdonable el descubrimiento tardío de la primera serie que consigue sorprenderme en CADA capítulo) y que El oscuro pasajero- de profesión forense y carnicero de la bahía en sus ratos libres- está a punto de acabar (vuesas mercedes me van a perdonar el entusiasmo, pero el chaval tiene un morbazo que ya quisieran para sí los grandes manipuladores mediáticos) tengo que conformarme de momento con la chulería innata y caidita de ojos del señor Horatio al menos hasta que la cadena responsable decida que ya es hora de ir al doctor.

Así que por si acaso voy preparando los chupitos (Ado: sigo contando contigo para llevar la cuenta, jaja) mientras House (está claro: lo que mola son los chicos malos) sigue guardando el alijo en un libro de consulta porque al fin y al cabo: ¡Joder! Nunca es lupus.
Aunque precisamente eso sea lo que me da de comer.

martes, 21 de octubre de 2008

¡Shhhh...!


Abrió los ojos.
Necesitaba hacerlo para saber dónde se encontraba. Durante los que fueron unos confusos segundos no logró ubicarse. El bendito silencio lo envolvía como una bruma, adormeciendo sus sentidos, embriagándolo de dulce serenidad infinita, colmando su necesidad.
No estaba muy seguro de lo que había ocurrido. Su cuerpo no guardaba registro alguno de actividad pasada, pero estaba cansado, muy cansado. Detrás de sus ojos, un dolor pulsante latía sordo, latente.
El lugar le era completamente desconocido, igual que el cuerpo que yacía a su lado. Las brutales luces de neón que se colaban a través de la escueta ventana reflejaban la humedad de su cuerpo en estridentes colores chirriantes.
Miró sus manos pegajosas; su olor acre, metálico llenó su cabeza. Vagamente tomó conciencia de dónde estaba, de lo que había hecho. No tuvo que mirarla de nuevo para saber que había muerto. No recordaba detalles del frenesí en que se convirtió su impulso. Sólo sabía que mientras la apuñalaba lleno de furia, con el horrible soniquete de su voz atormetándole como un enjambre furioso, no hacía más que repetir:
-Calla. De. Una.Puta Vez...!

sábado, 18 de octubre de 2008

viernes, 10 de octubre de 2008

True Blue

Se llama Nati, tiene 92 años y vive anclada a un presente que es su celda y su realidad.
Los dioses siempre han exigido un tributo por sus gracias y el precio de la longevidad es la moderna maldición de nuestros días: Nati se despierta a diario sin recordar más que la rutina en la que su vida se ha convertido.
Todos aquellos tesoros de su memoria que hacían que fuese ella misma se desvanecen; algunos restos perdidos afloran aún ocasionalmente y de repente la luz de los ojos de Nati se enciende con el dolor del reconocimiento. Pero lo habitual es verla sentada mirando a ninguna parte, acariciando las perlas que lleva al cuello -siempre fueron sus favoritas-.
Algunos días, los mejores, o los peores según se mire, trata de escarbar entre lo que enturbia su mente.
-Hola, abuelita.
-¿Y tú quien eres?
-Tu nieta. ¿No me reconoces?
-¡Claro que sí, corazón mio!...¿Y tú quien eres?

Pero últimamente anda inquieta. No parece probable que lo recuerde, pero el caso es que se acerca la fecha del aniversario en que se quedó viuda. Y si por algo hay que dar gracias al Alzheimer es por el dolor que evita...excepto en los raros momentos de lucidez:
-Cariño, dime ¿cómo se llamaba mi marido?
-Se llamaba L, abuela.
-Y mi marido ¿está muerto?
-Sí, abuela, lo siento mucho.
-¡Ay, qué dolor! ¡Qué lástima de mi marido!

Enormes lágrimas, engrosadas aún más por la refracción de las lentes que ya casi no le sirven, caen por sus mejillas.
De repente, la calma.
Y vuelta a empezar:
-Cariño, dime ¿cómo se llamaba mi marido?

miércoles, 8 de octubre de 2008

La Piel del Tambor



Aún recuerdo el piano
de aquella niña
que había en Sevilla,
la novia del embarcado
nunca la siesta dormía.
Sola en los corredores de mecedora,
de consola y lorito, sueña el querer
que a Cuba se fue,
y aquella mujer
está tocando el piano;
escriben sus blancas manos
cartas de amores
que han de volver...



Nadie cantaba habaneras como Carlos Cano. Y en palabras del maestro Reverte:
“...Una de sus canciones, Habaneras de Sevilla, tiene mucho que ver con el arranque de una novela mía, tal vez porque un día, durante un largo viaje, escuché su voz cantando: Aún recuerdo el piano...y ya no pude desprenderme durante el resto del viaje, ni en los días siguientes, de la sensación agridulce, melancólica, que aquella bellísima canción me había dejado. La Carlota Bruner de La Piel del tambor tiene mucho que ver con ese momento, con esa canción decadente y nostálgica que, aunque la letra fue escrita por otro, es para mí lo que es precisamente gracias a la voz del hombre al que hoy me refiero.”

Pérez Reverte ha escrito una novela de amor alrededor de una vieja postal. Una novela donde el género policíaco se mezcla con el folletín. Donde la tecnología se mezcla con las viejas tradiciones, la aristocracia con los personajes más marginales, los viejos pecados con las nuevas tentaciones.
Una novela donde el chantaje, la extorsión, la especulación inmobiliaria y la recalificación de terrenos obligan a tomar medidas drásticas.

Cuando la integridad de una vieja iglesia barroca en el corazón de Sevilla peligra por la intervención del Banco Cartujano, que prevee una importante operación comercial con un grupo saudí llamado Sun Quafer Alley, una vieja duquesa y su hija, asociadas a un grupo de pintorescos personajes deciden plantar cara y evitar la demolición.
La clásica medida del “no nos moveran” no parece surtir efecto. La apelación a las altas instancias católicas de la ciudad tampoco reciben respuesta. Y cuando comienzan las muertes, es hora de tomar medidas desesperadas: La violación del ordenador personal del Papa por un pirata informático obliga al Instituto de Obras Exteriores del Vaticano a enviar a su mejor hombre.

En una ocasión Arturo Pérez Reverte comentó que cada libro tiene su momento y su lugar. Y en ninguna otra ciudad que no fuera Sevilla se hubiera podido desarrollar la historia que nos interesa.
Solo en la Tierra de María, una tierra anclada al pasado pero que mira al futuro, podría el maestro construir una historia dual, una historia donde las tramas económica y criminal se yuxtaponen con el carácter peculiar de sus personajes y sus interacciones.

Durante una particular sobremesa Pérez Reverte confirmó la deliberada inclusión del tópico de sus creaciones elevado a la enésima potencia: “Sevilla es así, y así son allí muchos de sus individuos, y yo quería retratarlos tal cual”:
Macarena Bruner, abanderada de Romero de Torres, bellísima y peligrosa y aún así la menos letal de las heroinas revertianas; Don Ibrahim, nostalgia de un Imperio que se evapora como el olor de un buen habano; Pencho Gavira, depredador sin escrúpulos, engominado y de raya en el pantalón; Cruz Bruner, perlas encaje y cocacola, excéntrica como sólo el más rancio abolengo se permite; El Potro del Mantelete y la Niña Puñales, memoria triste de lo que una vez pudieron llegar a ser; pero sobre todo la distancia entre los dos sacerdotes, ambos soldados de Cristo. Como dice el padre Ferro, cura de sotana y churros con chocolate los domingos: “Somos la vieja y parcheada piel del tambor sobre la que aun redobla la gloria de Dios. Y sólo un loco envidiaría semejante secreto. Nosotros conocemos al ángel que tiene la llave del abismo”. Y el padre Quart viene de vuelta de ese infierno.Un perro de Dios que tiene más de 007 que del padre Brown. Un Alatriste rediseñado por Armani y Patek Philip, con el que comparte el dudoso honor de hacer el trabajo sucio de los poderosos, la falta de humildad, la lealtad a una institución, la visión del horror, viejos fantasmas y nuevas tentaciones, preciso y fiable como una navaja suiza.


Fantasymundo

martes, 7 de octubre de 2008

Corazón de Luz y Sombra



Revisión.
Maldita palabra que me aterra y que me acelera la respiración.
Pero hoy he podido sonreir a la salida.
¡Hasta la próxima!

¿Quieres oirla?

lunes, 6 de octubre de 2008

Acoso, señuelos y lindezas telefónicas


Ya no basta con que te acosen en la intimidad de tu hogar, el cual debería ser sagrado. No, ahora además de joderte la siesta, la peli o lo que tengas a bien estar haciendo (casi siempre la hora más inoportuna) ahora, como digo, te insultan con la impunidad que les protege amparándose en los dichosos números privados.

Normalmente no suelo responder a una pantalla sin número, pero algunas veces, y con eso cuentan, me pillan fuera de juego.
No hace ni una hora que me ha llamado una supuesta señorita (y digo supuesta porque aún no sabía nada de ella) preguntando por los señores de la casa. Da mil vueltas evitando identificarse y tratando de hacerme caer en la trampa de reconocer que soy la titular de una tarjeta de crédito y por lo tanto destinataria de algo tan maravilloso capaz de cambiarme la vida. Pero antes de que comience su perorata trato de hacerle entender que no me interesa nada de lo que me pueda ofrecer. Que si hubiera sido el caso ya hubiera procurado yo hacerme con ello. Así que con educación (al fin y al cabo una cree que la prójima está haciendo su trabajo) le respondo: señorita, por favor, no siga porque no me interesa.

De repente la gachí se transmuta en fiera corrupia y comienza a soltar espumarajos por la boca acompañado de lindezas tales que va a necesitar una nueva ortodoncia como tenga la mala suerte de que me la encuentre cara a cara. Le exijo que me pase con su inmediato superior, y la muy simpática cuelga.

¡Lo he conseguido! En el duelo de resistencia y por primera vez he logrado que la que pierda la calma sea la intrusa.
He estado tentada de llamarla una y mil veces, para hacerla sentir "como en casa", pero al fin y al cabo alguien tiene que mantener el sentido común, la cordura y la dignidad.
Me basta con saber que tienen un flanco vulnerable.
Pero eso no me consuela del acoso constante.
¿Hasta cuando vamos a tener que soportar el spam telefónico?
Lo que no entiendo muy bien es cómo pretenden las empresas ganar dinero contratando a energúmenas de tal calaña y educación. Porque no será por su oratoria, no.
Aunque a lo mejor sí que se trata de lo grande que tengan las tragaderas.

martes, 30 de septiembre de 2008

Symphonie Domestique

Hace tres meses que empezaron los sueños...Y los ruidos.

La vieja apergaminada que me vendió el bebedizo me lo advirtió: "La fuerza de la sangre no olvida lo que le pertenece. Debes enterrarlo".
Pero el dolor y la rabia me consumían, y quemé las sábanas ensangrentadas con los restos de mi maldición al igual que aquella , testigo de mi sumisión, mi vergüenza y mi miedo, con la que envolví al culpable de mi estado.

Hasta los cinco años nunca había temido los ruidos nocturnos. Pero algo pasó entonces.
Desde aquella noche me hacía un ovillo bajo las mantas, tapándome los oidos con las manos, con la tonta esperanza de no escuchar. Más era en vano.
Mientras oyera el sonido del viejo televisor todo iba bien. Pero su silencio auguraba el principio del ritual: el sonido del vaso, el cristal y el líquido vertido, el suspiro de satisfacción de mi padre. Y entonces, el más aterrador de todos: el suave susurro del fieltro de sus suelas al subir las escaleras y el click del pomo al liberar la cerradura de mi cuarto.

Quince años ha durado mi tortura. Y quizá se hubiera prolongado otros tantos si algo no me hubiera hecho despertar de mi impuesta sumisión.

Durante el día gozaba de relativa libertad. El miedo y la vergüenza me impedían confiar en nadie ni pensar en huir, y mi padre contaba con ello. No obstante, solía evitar la compañía de otras personas. Vivíamos bastante alejados y sólo frecuentaba el pueblo en caso de necesidad. Desde que el alcohol se convirtió en la verdadera esposa de papá éste apenas salía de casa. Así que yo aprovechaba para bajar hasta la vereda y pasear a solas.

Hacía bastante calor para la fecha. La vegetación apuntaba la lujuria del verdor estival y los insectos comenzaban a hacerse notar.
La vieja bruja recogía raices lodosas en la orilla mientras farfullaba lo que yo imaginaba como terribles conjuros. Al oirme, levantó la cabeza y me miró fijamente. Sus manos recorrieron en aire a mi alrededor dibujando extraños signos cabalísticos y finalmente se detuvieron sobre mi abdomen.
-Tu niña comparte tu destino- me soltó con voz cascada.

El horror me recorrió como agua helada. Mi ignorancia, o tal vez mi incosciente, no me había permitido reconocer lo que me pasaba. Pero bastó un toque de la realidad que aquella anciana costrosa me anunció para que consiguiera salir de mi letargo.


Esperé pacientemente unas semanas. Bastó un solo golpe en la cabeza para acabar de una vez por todas con el borracho hijo de puta. Nadie te echará de menos, escupí sobre él. Y envolviéndolo en la sábana testigo de su infamia inhumé en el sótano sus restos y mi yugo.

La noche que tomé la horrible poción de la vieja empezaron los sueños. No les dí demasiada importancia, achacándolos a los terribles calambres abdominales, a la fiebre y a la pérdida de sangre. Pero éstos no acabaron.

En mis sueños, escuchaba lamentos muy lejanos que no podía identificar. Durante unos segundos, al abrir los ojos, pensé que los seguía escuchando en la realidad. Pero el agotamiento venció mi maltrecho cuerpo y caí en una especia de semi inconsciencia.

Durante las noches siguientes los sueños fueron haciéndose más concretos. Oía a mi padre; estaba muy enfadado y me maldecía por asesinar lo que por derecho le pertenecía. Pero al despertar comprobé que oía ruidos provenientes del sótano.
En el paroxismo del terror me obligué a mí misma a bajar las escaleras.
La luz iluminó el suelo del sótano, que mantenía el mismo aspecto con que lo había dejado aquella noche.

A la vez que los sueños evolucionaban lo hacían los sonidos. Paso las noches en vela oyendo el susurro de la tierra abriéndose al paso de un cuerpo, oigo una respiración cavernosa como de alguien que hubiera olvidado cómo hacerlo, siento cómo cruje la madera de la puerta del sótano...pero cuando me atrevo a explorar no encuentro nada alarmante.

Trato de mantenerme despierta a toda costa. Pero a pesar del terror en el que vivo el Sueño reclama su tributo.
Hace tres días escuché el batiente de la puerta de la cocina y anoche volví a oir el susurro del fieltro en la alfombra de la escalera.
He comprendido que no hay dónde huir.
Sé que viene a buscarme...
El pomo gira.

jueves, 25 de septiembre de 2008

martes, 23 de septiembre de 2008

Criselefantinas

El término criselefantino (del griego χρυσός chrysos, ‘oro’, y ελεφάντινος elephantinos, ‘marfil’) proviene de una técnica de la antigua Grecia para tratar imágenes de culto.

Consistía en tallas de marfil montadas sobre estructuras de madera y recubiertas de pan de oro y se utilizaban sobre todo para representar deidades.

A finales del S.XIX comenzó a popularizarse la técnica para realizar pequeñas miniaturas dentro del denominado Art Decó. Los escultores más representativos fueron Chiparus, Preiss, Clará, Colinet, Poertzel... Los materiales utilizados fueron sobre todo el bronce y el marfil, con el añadido, en ocasiones de joyas.

El estilo idealizaba la belleza de la mujer, representándola casi siempre en movimiento, realzando el exotismo y la espiritualidad, en actitudes elegantes. Las figuras alcanzaron precios exorbitantes.
















































































Compañeros de viaje