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miércoles, 10 de noviembre de 2010

La erótica del colmillo


Aquella excitación y aquel lenguaje me resultaban incomprensibles. Intentaba eludir sus abrazos, no demasiado frecuentes, pero me faltaban energías. Sus palabras resonaban en mis oídos como una canción de cuna y domeñaban mi resistencia sumergiéndome en una especie de sopor, del cual sólo despertaba cuando me libraba de sus brazos(...)

(...)Noté que algo se encaramaba a mi cama. Unos ojos enormes se acercaron a los míos y de pronto sentí un penetrante dolor en el pecho, como si me hubiesen clavado dos alfileres. Me desperté con un grito. La habitación estaba iluminada por la luz que dejaba encendida cada noche, y a los pies de mi cama había una figura femenina vestida de negro y con la cabellera caída en cascada sobre los hombros.


Poco falta para que Carmilla, la inmortal creación de Sheridan Le Fanu, cumpla casi 140 años. Y desde entonces, erotismo y sangre parecen haberse tornado inseparables.

Muchas han sido las novelas de terror gótico donde la figura del vampiro se presentaba como alguien seductor, solitario para la caza e irresistible para su presa que, anhelante, se ofrecía con su voluntad anulada.
Pero hasta los monstruos evolucionan con los años.
Ahora el vampiro no está solo; vive en comunidad y su ansia depredadora puede ser controlada. Sin embargo lo que no ha cambiado es su tremendo poder de atracción.

Desde las novelas insinuantes de Poppy Z Brite, sangrienta y gótica, o Anne Rice, la reina del género, la erótica se ha ido convirtiendo en verdadera atracción sexual.
Vampiros adolescentes y humanos con las hormonas desatadas son los protagonistas de las sagas juveniles escritas por Claudia Gray -y su saga Medianoche-, L J Smith -de cuya obra la televisión emite una exitosa serie llamada Crónicas Vampíricas-, las Cast, madre e hija -autoras de las vicisitudes del colegio La Casa de la Noche- o la archiconocida Stephanie Meyers creadora de Crepúsculo.

Pero el erotismo contenido no se queda ahí, y las novelas con explícito contenido sexual han ganado terreno. Tenemos a la increíble y mordaz Charlaine Harris con su saga sobre Sookie Stakhouse -por supuesto, también llevada a la pequeña pantalla en una de las mejores series del género, True Blood-, pasando por Sherrilyn Kenyon y sus Cazadores de Sombra o J R Ward y su Hermandad de la Daga Oscura.

Todo un descubrimiento ha sido la española Lena Valenti. Mezclando tradiciones y mitología esta barcelonesa ha creado una fantasía paranormal que se nutre de las mejores tradiciones y mitología nórdica. Sangre, colmillos y sexo se entremezclan con la investigación genética y la venganza en una espiral imparable donde todos los seres paranormales son antinaturalmente bellos y con un magnetismo salvaje que inflama las mentes de los humanos, por supuesto hermosos como modelos de pasarelas, que los vanirs y los bersekers encuentran irresistibles hasta la demencia.

Y mención aparte me gustaría señalar el humor ácido del absurdo de Cristopher Moore y su vampira Jody, una especie de Bridget Jones nocturna cuyo novio, otro perdedor como ella, trata de sobrevivir a la convivencia diaria con su chica... aunque ésta esté muerta.

9 comentarios:

Rogorn dijo...

Pues eso, que acaban pareciendo de juguete.

Eli dijo...

Eh! Gracias por pasarte, Ro. Aunque no entiendo muy bien a qué te refieres.

Lenka dijo...

Uf, yo es que me paso de clásica. De todo lo que citas me quedo con Carmilla, of course. Sin despreciar el resto, claro.

Pero ya se sabe, en esto de los gustos... Confieso que mis vampiros deben lucir chorreras y corsés, pasearse por castillos lóbregos, pulular por cementerios y recorrer bosques bajo la luna. Niebla, aullidos de lobos... ya sabes, toda la pesca. Y, como mucho, irse de vacaciones a Nueva Orleans, jejeje. O colarse en fiestas de sociedad para seducir a jóvenes y pálidas debutantes de busto generoso.
;)

Los vampiros modernos no me van mucho, no les veo encanto. Eso sí, me gusta que la temática dure, se renueve y se transforme. Me encanta que todo tenga cabida.

Cualquier día de estos me da el siroco y me creo a mi propio clan, verás tú!!!
XD

JR dijo...

mucho fetichista es lo que hay por ahi XDDDDDDDDDDD

A mi me gustan todos en general, los antiguos y los modernos. No tienne porque ser de época, los de Salem Slot están muy logrados y los de Déjame ENtrar ni te cuento.

Lo que tengo curiosidad por saber que opinas de Crepúsculo, creo que nunca te he leído una opinión al respecto.

Lenka dijo...

Uffff, Crepúsculo. Yo casi que me reservo mi opinión.

Eli, somos todo ojos!!!!

Alberich dijo...

Mmmmm.....vampiros!!!
No te digo ná ;-)
Yo también soy +de vampiro clásico; pero hay excepciones geniales....crepùsculo -a mi entender- no está entre esas excepciones jeje...pero bueno, mi primo es fan,y después de corpúsculo le dejé 'Carmilla' ,'la muerta enamorada' y el de Polidori...asì q algo bueno salió! :D
Abrazos!

Eli dijo...

Desde que recuerdo, he sentido fascinación por el mito del vampiro. Cuando era pequeñita el Drácula de Cristopher Lee, uno de mis terrores infantiles, me asustaba y me embelesaba a la vez.
Pero la culpa de mi aficción la tiene Tobe Hooper (sí, el mismo de la "Matanza de Texas" y "Poltergueist") y su "Misterio en Salem's Lot". Ese Danny Glick arañando el cristal de la ventana, levitando, con el ansia en sus ojos fue el verdadero detonante.
Así que devoro con verdadera ansiedad todo lo que de vampiros cae en mis manos.
No importa que no sea el vampiro tradicional; La Eli de "Déjame entrar" no tiene precio.

Y en cuanto a Crepúsculo, pues ya había comentado que a mí me gustaron mucho (bueno, excepto la última. Yo hubiera dejado a Bella humana del todo, pero en fin...)
A mí me parece que la S M ha sido un genio escribiendo, mezclando un mito que ha resurgido de sus cenizas con una historia de amor universal. La novedad más atractiva para mí ha sido la del vampiro con conciencia, convencido de haber perdido su alma y empeñado en conservar la de su amada aún a costa de su propio sufrimiento. Tios, las adolescentes han tenido que llorar a moco tendido...
La Meyer escribe bien, es culta y sabe, sobre todo, como mantener la tensión tanto sexual como del miedo a la muerte.
No sé si los habéis leido o no, pero yo de vosotros les daría una oportunidad.

JR dijo...

No se porqué pero intuiría que tú serías defensora de Crepúsculo.
Yo no los he leído pero tampoco lo descarto, la primera peli no me pareció del todo mala y aunque la segunda sí estoy seguro de que los libros tienen que tener su cosica buena si arrastran tanta gente

Lenka dijo...

Igual es la primera vez que no estamos de acuerdo, Eli, pero no importa porque nos vamos a querer lo mismo! XD

Yo con Crepúsculo no puedo. Vi la primera peli en un viaje en tren y me pareció un horror. Leí el primer libro para comprobar si es que la versión en cine era un espanto o qué, y me pareció igual de horrible. No le encontré talento a la escritora (que lo tendrá, pero a mí no me llega para nada) y el argumento me pareció de un ñoño insufrible (también asumo que yo soy rarita pa estas cosas).

Mi opinión personalísima (la mía, vaya, tampoco va a ninguna parte) es que se podría coger el mismo libro y cambiar "vampiros" por "alérgicos a la lactosa" sin que el argumento variara demasiado. No sé, a mí me pareció una historia de instituto sin mayor enjundia. Entiendo que encandile a las adolescentes (a los 15 años nada me habría molado más que el hecho de que mis padres me hubieran dejado vivir con mi novio, jajaja, el acabóse!!!) pero me cuesta más entender que mole a tantos adultos. No cabe duda que algo tendrá la historia, aunque yo no se lo pille.

Dicho esto, insisto: Eli, yo te quiero lo mismo. Recuérdalo y no me pierdas mucho el cariño, anda.
XD

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