Sigue lloviendo.
A poco más de un día del nuevo año y no tengo más propósito que contemplar la lluvia hipnótica y sedante mientras mis dedos dibujan intrincados arabescos en el cristal y ...
Ella canta.
Hay un cierto placer en la locura que sólo el loco conoce
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Fundada en enero de 1939 en Sevilla, en la calle Antillano Campos 9, por el alfarero Sebastián Ruiz Jurado, en un alfar trianero con más de 150 años de existencia. Sebastián Ruiz Jurado era natural de la localidad cordobesa de la Rambla, donde nació en los últimos años del siglo XIX. La Rambla, afamada por la calidad de sus barros, fue la escuela donde Sebastián se hizo alfarero, trasladándose a Sevilla a instancias del ceramista Manuel Rodríguez y Pérez de Tudela en la segunda década del siglo XX, años en los que había una intensa actividad de cara a la Exposición Iberoamericana, participando en la ejecución de tejas, molduras y remates para la Plaza de España.
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Este azulejo preside el antiguo alfar de calle Antillano Campos, donde
tanta y tan buena cerámica trianera se hizo desde tiempo inmemorial.
A la muerte de su mentor en 1926, continúa trabajando en estos alfares junto al sobrino de éste, Antonio Kiernam Flores, joven pintor ceramista con el que codo a codo trabajaron en el periodo 1926 a 1939 bajo la razón social Fábrica Nuestra Señora Santa Ana, contando con la colaboración de otro recordado ceramista maestro en la cuerda seca, Antonio Martín Bermudo “Campitos".
Fachada de Cerámica Santa Isabel en la calle Antillano Campos número 9,
cuyo rótulo ejecutara "Campitos", maestro de la cuerda seca. Según testimonio que nos ofrece su nieto Sebastián Ruiz Molero -continuador junto con sus hermanos en la actualidad al frente de Cerámica Santa Isabel- Antonio Kiernam y Sebastián Ruiz Jurado no solo eran socios y compañeros de trabajo sino buenos amigos. Kiernam no tenía hijos y Sebastián llegó a tener siete, a los que quiso como suyos. En 1939 los hermanos Rodríguez Díaz, que regentaban un depósito de loza en el centro de Sevilla, deciden ampliar su producción tomando en traspaso la fábrica de cerámica de Manuel Montero Asquith en la calle San Jorge, muy cerca del alfar que nos ocupa. Al faltarle un director artístico, convencen a Kiernam para que se ponga al frente de la nueva firma: Cerámica Santa Ana. Ambos artistas –pintor y alfarero- se separan, pero la amistad y el respeto mutuo permanece: tanto es así que los retablos cerámicos que se pintaron en Santa Isabel no llevaron firma. ![]()
Sebastián Ruiz Jurado, fundador de Cerámica Santa Isabel, primero por la izquierda, junto al camión de reparto.
Nuestro protagonista, Sebastián Ruiz Jurado elige para esta nueva andadura que comienza en 1939 el nombre de Cerámica Santa Isabel, en honor al nombre de su esposa, Isabel Gutiérrez Maestre. Toma la distribución de los productos elaborados en la Fábrica de La Cartuja y continúa su producción artesanal, amén de dedicar especial atención a la producción de tejas y ladrillos, teniendo en cuenta la fuerte demanda que en esos años existía en Sevilla para la construcción de nuevas barriadas Llegó a tener tres tejares en el barrio de Triana: uno en terrenos de la actual barriada Numancia, otro en San Vicente de Paúl (hoy Bda. Santa María) y el tercero en la calle Evangelista (terrenos donde se construyó la actual capilla de la Hermandad del Rocío de Triana).
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Impresionante fotografía del camión cargado de botijos ó búcaros, que llegaron a todos los rincones de España.
No podía faltar la elaboración de los tradicionales botijos o búcaros, que en camiones cargados hasta los topes se distribuían por los rincones de toda Andalucía. Del mismo modo recuerda su nieto Sebastián la elaboración de juguetes de cerámica, muy apreciados entonces. Para la sección de retablos cerámicos y paneles de azulejos contó la empresa con el buen hacer de los pintores ceramistas Antonio Martín Bermudo “Campitos”, su yerno, Juan Lergo Montero y Rafael Bono Reyes, en sus ratos libres después de su trabajo en La Cartuja.
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Retablo de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Rambla (Córdoba), localidad natal del fundador
de Cerámica Santa Isabel. Fue pintado por Juan Lergo Montero, yerno de "Campitos". Obsérvese el gran parecido con Nuestro Padre Jesús del Gran Poder de Sevilla, ambos del escultor Juan de Mesa Como antes se dijo, siete fueron los hijos del alfarero, de los cuales solo uno se dedicó plenamente al negocio familiar y fue el continuador al fallecimiento de Sebastián Ruiz Jurado en 1980, a los 82 años de edad: Joaquín Ruiz Gutiérrez (+ el 29 de noviembre de 1995 a los setenta años) y sus hijos Sebastián, Antonio y Francisco. El primero se ocupa de la dirección comercial y administrativa desde la tienda exposición, que en la actualidad está sita en la calle Alfarería 12. Sus hermanos Antonio y Francisco se ocupan de los talleres de fabricación y cochura de las piezas, que se encuentran en la localidades próximas a Sevilla de Palomares del Río (desde 1960) y el Viso del Alcor (desde el año 2000), ya que por el uso residencial tomado por el caserío de Triana los hornos debieron trasladarse y adaptarse a las nuevas tecnologías. ![]()
En las instalaciones de Cerámica Santa Isabel se conservan las antiguas piedras utilizadas
para triturar los colores utilizados en el vidriado y decoración del barro y los azulejos. Los antiguos alfares y tienda exposición de calle Antillano Campos 5 y 9 están en la actualidad cerrados porque el mal estado de los edificios y las exigentes leyes urbanísticas impiden una rehabilitación satisfactoria para ambas partes, propietarios y Administración. Produce pena ver unas instalaciones alfareras cargadas de historia y prestigio desde hace más de dos siglos en un estado de conservación tan deficiente. ![]()
Sebastián Ruiz Molero, nieto del fundador, es responsable en la
actualidad junto con sus hermanos de la firma Cerámica Santa Isabel. Otros cuatro hijos de Sebastián Ruiz Jurado y sus respectivos hijos han continuado ligados a la industria del barro como comerciantes de objetos cerámicos y azulejos, abriendo tiendas de cerámica en el barrio de Triana o en el centro de Sevilla, a saber:
*Francisco Ruiz Gutiérrez y su hija Isabel, con “Cerámica Ruiz” en calle San Jorge, 27. En 1992 Alfonso Orce le hace los paneles cerámicos de la fachada.
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Manuel Ruiz Leal, nieto de Sebastián Ruiz Jurado, regenta Cerámica Loleal,
establecimiento comercial en el centro de Sevilla *Lorenzo Ruiz Gutiérrez, con Bazar 1 en Niebla, 34, abierto en 1960 y Bazar 2 en García de Vinuesa, 16, manteniéndolo desde 1985 hasta el año 2000. Al no tener hijos pasaron a regentarlo sobrinos suyos, hijos de Rafael.
*Rafael Ruiz, con Cerámica Loleal, abierta en Hernando Colón 23 en 1986, que debe el nombre al de su esposa, Dolores Leal; continúa su hijo Manuel Ruiz Leal desde 2002 , en el número 9 de la misma calle.
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Fuente: Entrevista con Sebastián Ruiz Molero, nieto de Sebastián Ruiz Jurado, a cargo de Martín Carlos Palomo García, ceramófilo sevillano. Septiembre de 2009.
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He de irme y vivir o quedarme y morir.
Willian Shakespeare. Romeo y Julieta
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
Jorge Luis Borges
Cuando el zapato se ajusta bien, nadie piensa en el pie.
Zhuang Zhou
El amor es tan fuerte como la muerte, tan duro como el Infierno.
La muerte separa el alma del cuerpo,
pero el amor lo separa todo del alma.
Maestro Eckhart. Sermón: Nacimiento eterno.
Escuchad. (Que los adultos omitan este párrafo, por favor).
No quiero contaros que este libro acaba trágicamente. Ya dije en la primera frase que es mi libro favorito. Pero a continuación acontecen un montón de cosas malas.
William Goldman. La princesa prometida.
¿Qué me espera en la dirección que no tomo?
Jack Kerouac.
Escríbannos un capítulo del que estemos orgullosos.
Bono, en un mensaje al G8
Los cuentos de hadas superan la realidad no porque nos digan que existen los dragones, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos.
Gilbert K. Chesterton.
La consejería de Salud de la Junta de Andalucía acaba de aprobar el decreto por el que reconoce, legalmente y por primera vez en España, la capacidad de los enfermeros para prescribir medicamentos y productos sanitarios con cargo a la prestación farmacéutica del sistema sanitario público de Andalucía.(Yupi)
Para poder llevar a cabo dicha prescripción se implantará el modelo (en soporte papel o informático) de lo que de momento se está viniendo a denominar "receta de dispensación enfermera" y cuya denominación definitiva aún está pendiente de aprobarse.
Asimismo,se ha acordado introducir también la acreditación oficial de los enfermeros como requisito para la prescripción de determinados medicamentos, una medida que iría en consonancia con el actual desarrollo de las siete nuevas especialidades de enfermería y el nuevo título de Grado universitario de Enfermería basado en una titulación de cuatro años de duración.
La Enfermería está de enhorabuena. Desde la aprobación de la ley 29/2006, de 26 de julio, de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, popularmente conocida como "ley del medicamento" o " el medicamentazo" los enfermeros nos movíamos en un vacío legal que nos obligaba a utilizar sondas, medicamentos, productos de curas , pomadas , vacunas o procedimientos diagnósticos (como la determinación de glucosa en sangre) sin la correspondiente prescripción médica, con la connivencia del sistema que permite este intrusismo profesional, (tipificado como delito)en unas doscientas actividades propias de la enfermería, desde hace ya varios años.
Pero ¡que no cunda la alarma!
Según el texto del decreto la enfermería andaluza sólo podrá autorizar aquellos medicamentos que no estén sujetos a prescripción médica, es decir, aquellos que el usuario puede comprar sin receta en las oficinas de farmacia.
No obstante la prescripción enfermera no es la única acción de la estrategia de la consejera de salud andaluza, María Jesús Montero, encaminada a potenciar el papel de los enfermeros en la sociedad. Otro de los objetivos que se plantean es el de ampliar la participación de los enfermeros en la solicitud de pruebas diagnósticas, la derivación a otros niveles profesionales o la realización de determinadas técnicas diagnósticas o terapéuticas, sobre todo dentro del marco de la atención primaria, y encaminadas a mejorar la calidad de vida y la salud de la ciudadanía.
Pero la actualidad enfermera también tiene su cara oscura.
Los medios de comunicación se han echo eco masivo de la muerte del pequeño Rayan a causa de un error humano.
Los estudios estadísticos revelan que la media de errores humanos en la sanidad es del 1'8 por ciento, de los cuales un gran porcentaje no revisten gravedad.
Desgraciadamente en el caso de Rayan el interés mediático se ha magnificado por ser quien era: el bebé neonato de la más famosa víctima de la gripe A en España.
Rápidamente las voces de las altas esferas han clamado eximiéndose de responsabilidades, usando calificativos inadecuados y promulgando la inquietud de la población que se pregunta en gran medida hasta qué punto puede poner sus vidas con confianza en manos ajenas.
El personal sanitario conforma la última barrera de un sistema de prevención de errores que, adecuadamente configurado, incluiría a un sistema de gestión sin tacha, una preparación profesional impecable, unos medios materiales coherentes con la actividas profesional y una capacitación personal.
Pero en el caso de la enfermera que administró a Rayan la leche fatal, todas las otras medidas de contención habían fallado previamente:
-1º En el caso de la gestión, porque a la dirección de los hospitales le basta con cumplir las coberturas de personal con un sistema que no tiene en cuenta para nada la capacitación o la experiencia de cada persona.
-2º En cuanto a la preparación profesional, la enfermería lleva años tratando de que se apruebe la figura del enfermero residente y se reconozcan de una vez las tan cacareadas especialidades.
Los médicos se licencia con su título en la mano y aún han de pasar unos años como residentes bajo la tuela de otros médicos, recibiendo una remuneración por su trabajo a la vez que termina su formación.
Sin embargo las enfermeras salimos al mundo después de tres años de docencia y se supone que estamos preparadas para cualquier eventualidad, cuando la realidad no es así: constantemente realizamos cursos de formación continuada para adecuarnos a las diferentes características de los destinos impuestos.
Pero nada de esto cuenta a la hora de cubrir vacantes masivas, como ocurre en verano.: entonces, de lo que se trata, es de cubrir expedientes sin importar quién o cuánto sabe.
-3º La tercera barrera pasa por el uso racional de los medios de trabajo adecuados.
Por ejemplo, las luces de los catéteres tiene colores diferentes según sea su uso o calibre. Como norma general una jeringa destinada a una infusión enteral (a través de una sonda que va al tracto digestivo)tiene un calibre mucho mayor que el extremo distal de un sistema de infusión intravenosa. Esto evita errores como el que se ha cometido con el pequeño Rayan.
¿Porqué ocurrió entonces? ¿Se usó material fungible inapropiado que pudo dar lugar a la confusión?
-4º Y por último, el factor humano. El personal de enfermería es responsable de velar por la salud de los pacientes y por el correcto fucionamiento de los productos sanitarios a su cargo, por realizar las acciones justas encaminadas a mejorar la salud y por asegurarse de cumplir lo que se suele denominar "los cinco correctos":
-Fármaco correcto.
-Dosis correcta.
-Hora correcta.
-Paciente correcto.
-Vía correcta.
Los medios de comunicación y muchas opiniones lanzadas al vuelo de las cartas al director o las columnas de opinión nos llaman a los enfermeros homicidas por unirnos en un movimiemto poco común para defender a una compañera a la que pretenden convertir en el chivo expiatorio de un Holocausto mediático, con el silencio administrativo de los responsables que no se han dignado a reconocer qué parte de culpa les corresponde y que se esconden detrás de la oportuna cortina de humo.
La lucha va a perjudicarnos a todos. Los sindicatos y los Colegios profesionales de Enfermería dan todo su apoyo a esta chica aún a costa de tirar piedras contra su propio tejado.
¿Cómo van a poder alardear ahora del excelente nivel de la enfermería española?